Funciones del Lubricante
Es muy difícil determinar cual es la propiedad mas importante de un lubricante, ya que el mismo tiene una muy amplia variedad de responsabilidades. Así, por ejemplo, si para su correcto desempeño se requiere de 10 importantes propiedades, pero tiene 9 en muy buenas condiciones y sólo una está fuera de sus límites permisibles, entonces es posible que toda la misión del lubricante se vea dramáticamente afectada y en consecuencia cuestionada.
Cuando dos superficies están en contacto y movimiento entre sí, se desencadena una cantidad impresionante de fenómenos, cuyo gran resultado final es la modificación de las características iniciales de las mismas hasta el punto en que se puede alcanzar la inoperatividad total. De allí que las tareas específicas del lubricante están fuertemente orientadas a controlar estos fenómenos. Entre las tareas más importantes que el lubricante debe cumplir a cabalidad, están:
- Lubricación : Separar las superficies “en contacto” mediante la formación de una película de deslizamiento apropiada.
- Protección : Controlar los efectos corrosivos del agua, Oxigeno y ácidos que llegan hasta las zonas entre las dos superficies en movimiento.
- Refrigeración : Transportar el calor generado entre las superficies.
- Limpieza : Remover y transportar los contaminantes que están entre las superficies en movimiento.
- Profilaxia : Impedir los depósitos de contaminantes entre las superficies en movimiento y en otras partes de la maquinaria.
- Sellado : En el caso particular de motores de pistones, el lubricante desempeña un rol protagónico en la imprescindible hermetización de la cámara de combustión.
Las funciones antes indicadas sólo son algunas de las que podemos citar, queriendo decir que hay más funciones y que en algunos casos son de aplicaciones muy particulares, como trefilado, extruido, moldeado, etc.
Cada una de las funciones antes mencionadas debe ser estudiadas con criterios muy minuciosos, a los efectos de producir la formulación idónea y lograr la protección deseada. En tal sentido, se presentan escenarios técnicos tan complicados, que ha sido necesaria la fundación de toda una disciplina técnica llamada tribología, a la cual compete el estudio de problemas tan específicos como: Teoría elastohidrodinamica, Fenómenos de abrasión, desgaste y corrosión, Teoría antidesgaste, demulsión, etc. |